Inicio | Agricultura | Cultura | Economia | Enlaces | Internacionales I Opinion | Politica | Recreo | Turismo | Tribuna IContacto |

 


 - Atalaya -



 

 

 

Populismo y proceso social.

Por José Antonio Riesco

Instituto de Teoría del Estado

La palabra “populismo” –que por cierto no sustituye a lo “popular”—aparece a diario militando en los análisis de la realidad política y es bastante común que acompañe a las polémicas como la piedra que se arroja al adversario. En nuestro país lo puso de moda el extinto Ernesto Laclau (o como se llame) contratado por el kirchnerismo-cristinal para que le proveyera de una “filosofía política”. Algo así como una mazamorra ideológica para encubrir la corrupción.

En una enjundiosa nota Eduardo Fidanza (La Nación 14.X.2017) hace el panorama del choque en marcha entre la renovación política que avanza en este país (y otros lugares del mundo) procurando racionalizar las cosas, por un lado, y lo lamentable y dañino que fue la experiencia gubernativa de la década K. De esto re sultó lo que nos llamamos “populismo degenerado

Dicho autor habla de “un populismo estatista deshonesto y anacrónico” y tal calificación parece diferenciar los tipos de populismo que presenta la realidad con temporánea. Y me parece sensato no meter todos los gatos en la misma bolsa. El fenómeno tiene más del campo sociológico y psico-social que, del político, aunque ésta sea una modalidad aplicativa de importancia. Por que lo fundamental está en los cambios que se vienen operando en las interacciones y grupos a medida que reciben el influjo de los de orden tecnológico y con ello en una transformación en los ingresos de las persona y en las nuevas modalidades de existencia de las familias.

“-El señor JDM, empresario, debió permanecer varios días en una habitación para pacientes de la clínica RF de excelente nivel y que cubre la mutual a que está afi liado. De pronto en la cama del lado la clínica instaló a otro paciente que resultó ser el operario NDM de una industria y que también contaba con la cobertura de otra mutual. Entablaron un diálogo de ocasión y buen tenor. El Sr. JDM recibió la visita de uno de sus hijos que es ingeniero. Ese mismo día lo hizo un familiar del operario NDM y éste la presentó como su hija que es contadora pública.”

“Entonces, sí hubo un cambio grande que deriva de la misma forma en cómo se organiza hoy la producción capitalista y la diferenciación de clases, porque las clases se han pulverizado mucho. Hubo una fragmentación de la sociedad. No es que no existan clases, pero, simultáneamente, hay una movilidad social y hay nuevas profesiones. (Henrique Cardoso, sociólogo y político brasileño)

Lo que parece surgir del proceso tecnológico y de crecimiento de la economía con una justa distribución de la riqueza –más la apertura de la educación media y superior y la asistencia médica-- es un proceso de licuación de las “relaciones de clase.” No porque desaparezcan las clases sino por que se vienen licuando los rigores entre ellas. En la base social va tomando forma una realidad que reparte las oportunidades, o sea un escenario de mayor competencia laboral entre sus par tícipes y que se sienten estimulados para buscar, cada uno por su cuenta, mejores condiciones de trabajo técnico o profesional. Así como actividades donde la com petencia personal, para lograrlo y aprovecharlo, tiene prioridad como modo del comportamiento social.

Esto, a la vez, acarrea problemas en la conexión “con los otros” e inclusive los relativos a la  salud. Como ocurre cuando el sujeto se interna en un ambiente nue vo y con exigencias no habituales. Con este motivo no cabe extrañar que la perso nalidad de la  mujer y el hombre quede expuesta a tensiones psicológicas y en cier  tos casos a una neurosis de “desarraigo laboral” por el cambio de actividad y de oportunidades. La atención de esta problemática humana y social ya habilitó el de sarrollo del diagnóstico y tratamiento que se distingue como “sociología clínica.”

Por lo demás el cambio de “status” laboral genera, asimismo, una cierta liberación del sujeto respecto a su anterior integración en grupos organizados, como el club, la corporación, la iglesia, el sindicato o el partido político. Está demasiado pendien te de su nueva situación socioeconómica para mantener sus lealtades anteriores con la vieja disciplina.

Aunque, por otra parte, la sociedad global se enriquece al disponer de una más amplia y compleja composición “ciudadana”. Y donde las determinaciones cultura les y políticas de sus miembros ya no depende de su condición de partícipe de una organización que, tanto lo encuadra, cuanto lo disminuye.

Lo del populismo “degenerado” ocurre cuando a dicha situación nueva de la vida social no la acompaña –en los grandes grupos-- una actitud política similar a las actividades socioeconómicas. Lo que en la masa fue razonable de 1945 en adelan te, es una condición patológica a esta altura del siglo XXI. Pero ha sido la oportu nidad para que, con el control del aparato estatal, se lo usara para instalar y apli car un plan de demagogia y corrupción. Y que contara con el apoyo y entusiasmo de las mayorías y sus dirigencias sectoriales.

Fidanza E. : “Las incógnitas abiertas por los nuevos liderazgos”

 

 

 

Los problemas neuronales y la política

Por José Antonio Riesco

Instituto de Teoría del Estado

Los dirigentes de los partidos tienen pleno derecho a pronunciarse, en forma oral o por escrito, con plena libertad respecto a sí mismo y a sus adversarios. La democracia surgió, precisamente, para sustituir el gobierno de uno (el monar ca) con la pluralidad de actores y opciones y gozando de la falta de restric cciones absurdas.

Lo que no figura en los textos constitucionales –ese tipo de Carta Magna moder nizada que inauguró la Revolución Francesa--  es el derecho al macaneo, libre y descontrolado, de los dirigentes. Una cosa es un juicio cáustico o una broma, y otra es el delirio semántico y conceptual para auto-consolarse ante la posibili dad más o menos cierta de la derrota electoral. Puesto que eso implica una falta de respeto a la sociedad e incluso un agravio. A no ser que se trate, en el autor de una crisis de salud para lo cual deberá acudir, lo más pronto posible, al auxilio de la medicina, sea la que provee un clínico o un psiquiatra.

Le acaba de ocurrir al ex gobernador de Santa Fe, don Antonio Bonfatti, que dejando de lado ciertos principios básicos de la democracia, anticipó pública mente el error que cometerá el pueblo si el 22 del cte. brinda su voto a favor de los candidatos de Cambiemos. “-El pueblo se equivoca, ya lo hizo con Hitler y ahora lo hará con Macri.”

El titular del Partido Socialista santafesino –cargo que ocupa el señor Bonfatti adopta ciertamente una actitud aristocrática al mejor estilo de las viejas oligarquías. Ya que sus dichos le quitan autoridad a la masa electoral, como en el pasado había quienes atribuían al pueblo carencia de razonabilidad y sensatez para elegir a sus gobernantes. En este país y en otros más de una vez con tamaño argumento se justificó el fraude e incluso los golpes de Estado.  Aunque no creemos que el Sr. Bonfatti ande por esos caminos, no por ello deja de ser peligroso en sus dichos, sobre todo en un país como el nuestro donde la tradición anti democrática tiene su historial.

El otro estropicio verbal y político del Sr. Bonfatti consistió en comparar la eventual equivocación del pueblo argentino el próximo 22 de octubre, con el que habrían cometido los alemanes con la elección de Hitler en 1933. Acaso olvidando que, por esos años, no eran pocos los inmigrantes italianos que en este país simpatizaban con Benito Mussolini, luego aliado de Alemania en la guerra. Aunque no se puede confundir a uno y otro de los líderes del fascismo, valen algunas observaciones.

Cuando el pueblo alemán se enteró que Hitler se había instalado en la Cancillería o jefatura de gobierno (30 de enero de 1933) fue por una decisión del presidente Hindenburg que estaba rodeado por un grupo de jerarcas como Schacht, Papen, Hugenberg y otros, la llamada “camarilla presidencial”. De su parte el entonces canciller y jefe de la Reichswehr (Ejército), general Kurt von Schleicher, decidido a impedir la toma del poder por Hitler, requirió el apoyo “en la calle” del Socialismo cuyo control de los sindicatos era muy amplio. Pero los social-demócratas invocaron la pureza constitucional y se lo negaron. Schleicher quedó, como se dice, “colgado del pincel” y renunció a sus cargos antes que Hindenburg se lo solicitara. El paso hacia el poder quedó expedito para Hitler. Dos semanas más tarde los líderes socialistas acompañaron a los sindicalistas en un campo de concentración. (cf. Ramos Oliveira, p. 55)

Con el poder en sus manos Hitler no necesitó una elección por “el pueblo”; cuando la hubo el resultado fue amañado por la propaganda y toda clase de ardides. Y eso aunque el año anterior el nacional-socialismo, en comicios limpios, había conquistado 11 millones de sufragios. -- - -

Ver: Ramon Oliveira, Antonio: Historia social y política de Alemania (t. 2) FCE, 1964.----- La Nación; 11.X.2017.-

-.-.-.-.-.

Formosa: No al salvajismo..!

Por José Antonio Riesco

Instituto de Teoría del Estado

 “A un Soldado: -Por el coraje macho de la raza/ que estalló en tu carne ensangrentada/ gritaste no me rindo..!/ y en ese instante/ fuiste hijo dilecto de la Patria.” (del poema que hizo el entonces Tte. Luis Daniel de Urquiza (RIMte.30 –Misiones) al día siguiente del ataque al RIMte29 de Formosa).
- - - * - - -
La prensa estuvo en el Regimiento de Monte (Formosa) al día siguiente del ataque de una partida de “montoneros” contra el cuartel. O sea contra uno de los exponentes reales y simbólicos de la autoridad del Estado. Que de eso se trató cuando un grupo irregular, al margen de la ley, en verdad como delincuentes, arremetió violentamente y usando armas letales, se empeñó en asesinar alevosamente al personal militar.

Con excepción de un subteniente y dos suboficiales, la mayoría de las víctimas fatales –conscriptos que cumplían con el “servicio”-- fueron sorprendidos a la hora del descanso (era poco después del mediodía) y atacados con armas blancas. En miembros de la población civil –algunos familiares de los muertos y heridos-- hubo coincidencia en que el grupo subversivo había actuado alevosamente con una asombrosa crueldad en las acciones.

En el interior del acantonamiento se libró entretanto, un furioso enfrentamiento.  Allí la prensa recogió el testimonio de personal militar y de pobladores de la zona. Por la resistencia tenaz y heroida que se le opuso, la guerrilla no logró tomar el cuartel y se dieron a la fuga dejando sus muertos y heridos. Se destacó, junto a los otros, el conscripto Hermindo Luna que desde el vamos luchó eficazmente y sin titubeos hasta perder la vida.
- - - * - - -

El tiempo no pasó en vano.  Desde octubre de 1975 –incluso antes y después, los llamados “Años 70”--  la población soportó una etapa de cuasi guerra civil que llenó el espacio socio-político de violencia, odios y crímenes. Todo se volvió más grave y extendido cuando la subversión recibió la bendición de los curas “tercer mundistas” y especialmente de los políticos más representativos de entonces: jóvenes “idealistas” (Alfonsín) y juventud “maravillosa” (Perón). Pese a lo cual los sectores principales de la UCR, del Peronismo y de los Conservadores, no  convalidaron ese coqueteo con el desastre, único saldo inexcusable del experimento proto-marxista. Una “revolución” que se dio de patadas con la estructura sociocultural del país.

La otra cara la pusieron las Fuerzas Armadas y de Seguridad. Primero en el Operativo Independencia que, por decreto, dispuso la entonces presidente Isabel Martínez para la provincia de Tucumán. Luego el ucase del Pte. Provisional Italo Lúder extendiendo a todo el país dicho procedimiento y disponiendo el “aniquilamíento” de los subversivos, una calificación de la acción represiva que luego negó ante el tribunal que juzgó a los Comandantes: “Yo ordené aniquilar pero dentro de la ley”.

Antes de un año, el 24 de marzo de 1976, los comandos de las tres Armas instalaron una dictadura con plenos poderes que, en verdad fueron ejercidos por el titular del Ejército, general Videla, sin perjuicio que los otros dos (Marina y Aeronáutica) integraran”la Junta” a manera de triunvirato. Lo que implicó que asumían el “poder total” del Estado.

Esto les impuso el deber de explicarle a la población cuál era la entidad profunda del fenómeno subversivo y sobre qué relación tenía con la larga y compleja crisis de la política argentina. La permanente frustración de las experiencias –de derecho y fácticos-- que venían protagonizando y soportando las sucesivas generaciones argentinas, por lo menos desde el derrocamiento de Arturo Frondi zi (1962). Fue cuando, por la fuerza y la complicidad de ciertos partidismos, de lo cual fue parte activa el sindicalismo y las logias militares, quedó a la vera del camino el programa de “integración y desarrollo”. Algo que admitía perfecciona miento pero no su destrucción.

Sin computar dicho itinerario de las frustraciones argentinas y su acumulación en el “inconsciente colectivo”, es muy difícil entender que miles de jóvenes y algunos vejestorios, aceptaran renegar de los valores republicanos y democrá ticos para lanzarse a una empresa de violencia y crímenes. Como también fue inexplicable que los comandos militares, poseedores del poder total del Estado desde 1976, se lanzaran al combate con una concepción exclusivamente “policial” del problema. Con olvido de que toda guerra –y especialmente la de índole “revolucionaria”-- implica un “conflicto social”. Lo recordó y explicitó el talentoso español Manuel Fraga Iribarne en una obra dedicada a la cuestión.

Las cosas, como se dieron, en esos años, esclarecen cómo y por qué el “proyecto revolucionario” fracasó. Y también, a la vez, el estamento militar, cuya gestión arrancó con buen espacio en la opinión pública,”con muchos amigos”, según alguien dijo, llegó al final de su ciclo (PRN) con sólo, salvo excepciones, sus enemigos. Ni para bien ni para mal, en el fondo, no ganó el país; puesto que siguió dando tumbos con la reconstrucción, a partir de 1983, de la democracia.
- - - -


Noticias de, y desde Córdoba Argentina, para el mundo

OPINION

 

 

 

 




Copyright 200
5. hora25prensa.com - Noticias de Cordoba Argentina - Interesante

Noticias de, y desde Córdoba Argentina es fruto de la continuidad del periódico HORA 25 que se editó en la Capital de Córdoba durante casi once años hasta el año 2005/2006.
A partir de la Navidad 2005 se concreta esta ambición de llevar a los nuevos horizontes de la Informática, este portal de noticias e información.
La idea es brindar lo mejor en objetividad, para dar credibilidad fundada en la certeza de la búsqueda racional con la mejor opinión, tanto en política como en economía, las cosas y datos interesantes que rodean determinados hechos, y que contribuyen a formar un panorama claro y en busca de lo previsible.
El periodismo es un elemento fundamental en la vida de una Nación, porque es una alternativa en la Democracia, donde hacer oír la voz de la ciudadanía; es un resorte de quién fundadamente necesita hacer una sugerencia, un reclamo o una protesta.
Con la premisa de una buena información, una leal opinión en los campos interesantes que hacen a la vida de un país, región, provincia, localidad, es que este portal nace a la vida pública, desde la Capital de Córdoba en la República Argentina.
En pos de estos objetivos vamos a recorrer la web buscando las noticias locales, provinciales y nacionales de los países de habla hispana, en particular, como aquellas internacionales que traducidas, hagan a una mejor comprensión de lo que podemos aprender y desechar para ser mejores en todo, en lo posible.
hora25prensa, noticias de Córdoba Argentina para el mundo,con la suficiente información política y económica; y los datos interesantes con opinión